12 de abril de 2008

Mis amigos imaginarios, mis imaginarios amigos, imaginarios amigos mis, amigos mis imaginarios




Sentí que la sabiduría llegaba a mí, el cerebro comenzó a latir y en una especia de cosquilleo, se agrandaba dentro del cráneo, comencé a espantarme hasta que la la verdad absoluta llegó a mí. Supe el porque de la vida, la razón por la que cada uno está aquí, la fuerza de…
El viento me recordó una vez más que debía parpadear y así lo hice. Tras recuperar el lubricante de los ojos, olvidé todo. Olvidé quien era, en donde estaba, mi personalidad y la verdad absoluta, pero esta se aferró y volvió. Al volver supe que debía hacer algo, pero sin contexto no tenía sentido, así que renuncié a la verdad de la vida para poder seguir existiendo.

Puedo dejar todo por ti, gracias Clinic.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El hecho de que tantos gerifaltes de nuestra industria paguen tanto dinero a los cazadores de lo cool para que los guien en el sendero de la beatitud de la imagen resulta a la vez divertido e ironico...

Anónimo dijo...

lo que hay no es angustia, sino un concumismo desenfrenado...

Anónimo dijo...

huy vaya lio... los amigos de mis amigas son mis amigos...

Anónimo dijo...

Clinic... el tratamiento para la cara? o la banda? porque a mi me dejo rojo el rostro al hacerme un facial y la banda me dejo aturdido al escuchar el Do it....

Anónimo dijo...

La clinica psiquiatrica!!!